viernes, 13 de mayo de 2011

Faro de Moncloa

Nació en 1992, el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona -quizá por algo de envidia a la capital catalana-, como "símbolo del Madrid del año 2000", según dijo entonces el alcalde de la época, José María Álvarez del Manzano (PP). El faro de Moncloa, sin embargo, empezó pronto a ser cuestionado y pasó por varios problemas. Al poco de recibir Alberto Ruiz-Gallardón la vara de mando, en 2003, la torre de comunicaciones (que esa era su función inicial) fue languideciendo y sufriendo cierres periódicos, hasta el cerrojazo definitivo en agosto de 2008.
Casi 18 años después de su inauguración, el faro se ha lavado la cara, luego de una remodelación en dos fases que ha costado 5.650.000 euros. Las obras ya están terminadas y ahora solo hace falta que la Concejalía de Economía y Empleo, a través del Patronato de Turismo, se haga cargo de las instalaciones. Aún quedan unos cuantos meses para que se abra al público. Quizá a finales de septiembre o en octubre ya se pueda visitar.
La novedad más llamativa será la instalación de un restaurante en la zona del mirador y una terraza en la base, en una zona ajardinada que ya se ha habilitado. Precisamente, estos nuevos equipamientos son los que van a retrasar la puesta en marcha de las instalaciones, porque todo el trabajo de acondicionamiento y puesta al día ya está hecho.
Según cuenta el concejal de Hacienda, Juan Bravo, para poner en marcha los dos servicios de restauración es necesario un plan especial que exige una modificación del Plan General urbanístico, y que llevará un tiempo tramitar. Una vez que se apruebe, el Ayuntamiento convocará un concurso para la explotación comercial de la terraza, el restaurante y también las visitas al edificio, pues el Consistorio renuncia a gestionarlo de forma directa.
Salvo el mirador, el resto de la torre está constituida por el ojo hueco de los ascensores y una escalera en forma de espiral de tan sólo 80 centímetros. Este hecho resultaba peligroso porque el pasamanos de producía fuertes descargas de electricidad estática a quien lo tocaba. Ésta fue una de las razones por las que en agosto de 2005, a 13 años de su construcción y tras el incendio del edificio Windsor, el Faro fue clausurado por incumplir la normativa de seguridad del Ayuntamento de Madrid, que ampliaba hasta un metro la anchura mínima de las escaleras. Subir a lo más alto costaba un euro para los adultos y 50 céntimos para los niños.

2 comentarios:

Germán García Tomás dijo...

Fuente: http://www.elfarodemoncloa.com/

david dijo...

Yo subi con un amigo al faro hace 10 años y me costo 200 ptas. Tiene unas vistas espectaculares, ya es hora de que lo abran. Creo que lo vuelven a abrir este año. Saludos.